De Vicus romana a capital episcopal: verificar la titularidad en el casco histórico de la catedral
Vic hunde sus raíces en la Vicus romana, y ese pasado sigue vivo en el templo romano recuperado y, sobre todo, en el entramado medieval que rodea la catedral de Sant Pere y la porticada Plaça Major. Comprar en ese casco antiguo significa entrar en un tejido de casas centenarias, edificios entre medianeras y fincas cuya descripción registral se remonta muy atrás. Es precisamente ahí donde una escritura reciente y la realidad del inmueble pueden no encajar del todo.
Por eso, en el corazón histórico de la capital episcopal, la nota simple es el primer documento que conviene leer. Permite saber quién figura como titular inscrito, si la finca arrastra una hipoteca o una servidumbre de paso entre casas vecinas, y si su descripción coincide con lo que se está comprando. En edificaciones tan antiguas, verificar la titularidad registral antes de las arras evita heredar problemas que el encanto de una fachada centenaria puede disimular.