De la playa de la Fustera a la sierra de Bèrnia: verificar propiedades en 4 km de costa
El término de Benissa reparte su atractivo en muy poca distancia. En unos 4 km de litoral, desde la playa de la Fustera hacia el sur, se suceden calas, acantilados y urbanizaciones de baja densidad colgadas sobre el mar; tierra adentro, el terreno sube hasta las estribaciones de la sierra de Bèrnia, que supera los 1.100 metros (1.128 m). Entre un extremo y otro caben realidades inmobiliarias muy distintas: apartamentos en primera línea, villas aisladas sobre parcela grande y fincas en ladera con más terreno que edificación.
Esa variedad cambia lo que hay que mirar en el documento. En la franja costera pesan los elementos comunes de la urbanización, los accesos al mar y las ampliaciones que no siempre se declararon; en la parte alta, lo determinante son los linderos, la superficie real de la parcela y las servidumbres de paso que puedan constar inscritas sobre el camino de entrada. La nota simple recoge la descripción registral de la finca, su titular inscrito y las cargas vigentes, de modo que el mismo documento sirve para el apartamento con vistas y para la parcela de secano en la ladera.