De parroquia del siglo XI a 137.000 habitantes en 1975: el boom constructivo que marca el registro
Santa Coloma de Gramenet arranca como una pequeña parroquia documentada en torno al siglo XI, un núcleo agrícola a la orilla del Besòs que apenas cambió durante siglos. Todo se transformó con el desarrollismo: entre los años cincuenta y setenta la ciudad recibió oleadas de inmigración y llegó a rozar los 137.000 habitantes en 1975, un crecimiento vertiginoso que se resolvió a base de bloques levantados a toda prisa y de vivienda autoconstruida en las laderas.
Ese pasado explica por qué en Santa Coloma la nota simple merece una lectura atenta. Muchas fincas de aquellas décadas se inscribieron con descripciones que después la reforma, la ampliación o la subdivisión dejaron obsoletas. Comprobar en el Registro quién es el titular, qué cargas soporta la finca y si la superficie inscrita cuadra con la real es la manera de que el boom constructivo de hace medio siglo no se convierta hoy en una sorpresa después de firmar.